Software para profesionales de la salud
Agenda, pacientes, sesiones y cobros dejan de vivir en cuadernos, planillas y notas del teléfono. Entrás desde el navegador y ya está: no hay programa que bajar, ni licencias que activar, ni una tarde perdida aprendiendo a usarlo.
Gratis hasta el 30 de septiembre
No hay nada que descargar ni instalar. Funciona en la computadora, en la tablet y en el teléfono, con el navegador que ya usás.
Nombre, email y contraseña. Te llega un correo para confirmar la dirección y listo.
Los datos que tengas a mano. Lo demás se completa después, cuando haga falta.
Los turnos, las sesiones y los cobros van saliendo del uso diario, no de una configuración inicial.
Estas son pantallas reales del sistema, con datos de ejemplo.
Una fila por paciente con su obra social, número de afiliado, cuántas sesiones tuvo en el período, el total y las fechas. Se descarga en Excel y ya viene armada: no hay que copiar nada a mano ni rehacer la cuenta cada mes.
La misma cuenta, abierta en el navegador del teléfono. No hay app que bajar de ninguna tienda, ni nada que instalar o actualizar.
Tocá cualquiera para verla en grande. Son pantallas reales, con datos de ejemplo: los números de documento son correlativos.
Sin carga inicial
Con el nombre de tus pacientes y tu configuración personal ya podés armar la agenda, registrar sesiones y llevar el control de cobros. El resto de los datos —información de facturación, notas de sesión— los sumás cuando te haga falta, y cada uno habilita algo puntual.
Agenda, turnos fijos, huecos libres, sesiones, control de impagas y deudores.
Escribilo como te sirva: si en tu cuaderno anotás “Nico P”, ponelo igual.
Nombre, DNI, obra social y número de afiliado, con las sesiones y el total del período.
Van solo en los pacientes que factures, y podés completarlos cuando los necesites.
Quedan guardadas junto a cada sesión, en orden y sin buscar en qué cuaderno estaba.
Si preferís seguir escribiendo a mano, el resto funciona igual.
Empezás liviano y sumás cuando te sirva. No hay configuración obligatoria antes de poder usarlo, ni campos que completar “porque el sistema los pide”. Si un dato no te habilita nada que vayas a usar, no está.
Sin precio a la vista, lo que se supone es lo peor. Así que acá está.
Gratis hasta el 30 de septiembre
Sin tarjeta, sin datos de facturación y sin que se active ningún cobro al vencer. Si necesitamos más tiempo de prueba, corremos la fecha hacia adelante y te avisamos — nunca hacia atrás.
Después:
$32.500 por mes
Todas las funciones incluidas, sin planes ni límite de pacientes. Se cancela cuando quieras.
Precio de fundador: si creás tu cuenta antes del 30 de septiembre, tenés 25% de descuento durante 12 meses. Arrancás en $24.900 por mes.
Lo que se guarda acá es información clínica. El sistema está construido con eso en mente.
Un profesional accede únicamente a sus propios pacientes, sesiones y turnos. No hay una vista compartida entre cuentas, ni forma de que otro colega llegue a tu información.
La información se respalda todos los días, del lado nuestro. No hay nada que acordarse de hacer: si se te rompe la computadora o la cambiás, tus datos siguen donde estaban.
La eliminación la hacés vos desde tu cuenta, sin pedírnosla: un paciente puntual, todos, o la cuenta entera. Es inmediata y definitiva.
Y dos cosas que conviene decir sin vueltas: si alguien entra desde un equipo que no reconocemos, te llega un mail para avisarte y poder cerrar el acceso. Y la información que cargás no se vende, no se cede ni se comparte con terceros — no es nuestra, es tuya y de tus pacientes.
Lo que nos preguntan antes de empezar. Si falta algo, escribinos y lo agregamos.
Te avisamos antes por mail. No se activa ningún cobro automático: no te pedimos tarjeta para empezar, así que no hay nada que se dispare solo. Si para esa fecha todavía estamos ajustando cosas, corremos el período gratuito y te lo comunicamos.
No. Un solo precio con todas las funciones y sin límite de pacientes. No queremos que tengas que calcular en qué plan entrás.
Los datos solo se eliminan si vos lo pedís explícitamente, y ahí sí es definitivo. Dejar de pagar no los borra: perdés el acceso a la aplicación, pero tu información queda esperándote y vuelve apenas reactivás la cuenta.
Sí, y sin pedirle permiso a nadie: lo hacés desde tu cuenta. Hay tres opciones — un paciente puntual con todo su historial, los datos de todos tus pacientes conservando la cuenta, o la cuenta completa. Es inmediato y permanente: no hay papelera ni forma de recuperarlo después.
En servidores de un proveedor de infraestructura profesional, con acceso restringido y copias de seguridad diarias. No se venden, no se ceden y no se comparten con terceros. Un profesional solo ve sus propios pacientes: no hay vista compartida entre cuentas.
Sí. Hay una exportación a Excel pensada para eso: pacientes del período con obra social, cantidad de sesiones, fechas y total facturado. Lo que todavía no existe es una exportación completa de las historias clínicas — está en la lista.
No. Se entra desde el navegador, en cualquier dispositivo, y siempre estás usando la última versión. No hay instalador, ni avisos de seguridad del sistema operativo, ni licencias atadas a una computadora en particular.
Sí, con la misma cuenta y sin sincronizar nada a mano. Lo que cargás en un lado está en el otro.
Es justamente para lo que está pensado. No hay configuración inicial obligatoria ni módulos que activar: cargás un paciente, agendás un turno y el resto va apareciendo con el uso.
Que lo podés usar hoy y que hay cosas que van a cambiar. Puede aparecer algún error, y si lo encontrás y nos contás, se corrige rápido. Lo que no cambia es que tus datos se respaldan todos los días igual.
Hay una sola dirección y la leemos nosotros. Sirve para todo esto:
divania.app@gmail.comAlgo que no funciona o que se comporta raro. Contanos qué estabas haciendo cuando pasó.
Si no te llega el correo de verificación o el de recuperar contraseña, avisanos.
Si algo de lo que leíste no te quedó claro, escribinos y lo charlamos.
Mejoras a lo que ya existe, o funciones que te harían falta y todavía no están.